LENIN VALERIA
Integrante del Centro para la Instrumentación astronómica,
Cepia Departamento de Astronomía UdeC

Pocas personas entran a una carrera universitaria a los 18 años con una idea clara de lo que quieren ejercer en el futuro, y en varias ocasiones hay cambios de parecer a mitad de camino. En mi caso, entré a estudiar Astronomía a la Universidad de Concepción a los 17 años sin saber a qué me quería dedicar una vez finalizada la carrera, y como se podría esperar, terminé dudando en el cuarto año de si realmente quería ser astrónomo o no.

Sin embargo, no quería perder el tiempo trabajado, así que busqué opciones fuera de la carrera que pudieran compatibilizarse, y descubrí lo flexible que es la astronomía al momento de insertarse en otras disciplinas afines.

La astronomía entrega conocimientos aplicados de matemáticas, física y programación. Sin embargo, con un poco de curiosidad, los conocimientos adquiridos siempre pueden usarse para otros campos. Ejemplos donde podrían reajustarse estos conocimientos incluyen otras áreas de la física, ingenierías e incluso data science, un área de trabajo creciente en la actualidad que requiere conocimientos profundos de programación.

Estudié magíster en Astronomía, no obstante, mi tesis no estuvo centrada en astronomía, sino en la instrumentación astronómica, una arista que conecta la astronomía con la ingeniería. Esta consistió en usar datos satelitales para evaluar posibles sitios astronómicos, es decir, verificar si un sitio es apto para instalar un telescopio en el futuro, según la cantidad de vapor de agua en su atmósfera. La astronomía como tal no entró realmente en la investigación, que a grandes rasgos requirió conocimientos de física atmosférica y programación. Aun así, la base que la carrera me entregó fue suficiente para poder llevar la investigación, e incluso me permitió tener un trabajo en un área similar después de haber terminado.

La primera carrera que uno estudia no tiene porqué definir el camino final que uno tome a futuro, y en el mejor de los casos puede ser aprovechada para crear caminos nuevos y creativos. Particularmente, el CePIA UdeC fue mi plataforma de apoyo, al mostrarme el abanico de posibilidades que podría aprovechar con la base que obtuve en la carrera. Así como este laboratorio sirve como un centro de expansión para carreras como astronomía, física e ingeniería, pueden existir plataformas similares para todas las áreas, y de no existir, pueden ser creadas, abriendo aún más caminos para el conocimiento.

FUENTE: Diario Concepción